Entrada en caliente (Hot Entry): Se basa en explosivos o herramientas térmicas para destruir una barrera. Aunque es rápida, genera un ruido y humo significativos, además de riesgo de incendio o metralla.
Entrada en frío (Cold Entry): Utiliza instrumentos mecánicos e hidráulicos, como el Door Buster o los separadores de Hydronoa. Es un método controlado que prioriza la seguridad y el sigilo, lo que lo convierte en el estándar para operaciones tácticas.